Los domingos son especiales porque es el único día que podemos desayunar juntos sin prisas.
El problema es que conseguir que Carlos, Raquel y yo nos pongamos de acuerdo es misión imposible.
Carlos tiene 12 años y solo quiere tortitas con Nutella. Raquel tiene 4 años y quiere tortitas con forma de corazón y sirope de fresa. Y yo quiero tortitas PERFECTAS con arándanos.
Pero un domingo de noviembre, mamá entró en la cocina con una sonrisa misteriosa.
—Este domingo vamos a hacer algo diferente. Las tortitas las hacéis vosotros. Los tres. Juntos.
Mamá puso el temporizador en la mesa. 60 minutos.
Los primeros 10 minutos fueron un caos. Pero luego a Carlos se le ocurrió una idea: "¿Y si hacemos una masa base... y luego cada uno le pone lo que quiera encima?"
Así empezó la Operación Tortitas en Familia.
Carlos se encargó de la masa. Raquel preparó la mesa con ingredientes para la decoración decoración. Yo me puse al mando de la sartén. Pero mi madre insistió en que me pusiera guantes y me advirtiera que la sartén puede quemar, ¡Como si yo no supiera que el fuego quema!
Cuando terminamos, hicimos 18 tortitas. Carlos hizo una torre de chocolate. Raquel hizo un corazón rosa. Yo hice una pila clásica.
Pero lo mejor fue que también hicimos tortitas especiales para papá y mamá.